Condenan a Jorge Noguera por concierto para delinquir al interior del DAS

Corte Suprema ordenó compulsar copias para investigar a expresidente Uribe

 

Prensa Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo - Cajar

La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia condenó al exdirector del Departamento Administrativo de Seguridad, DAS, Jorge Noguera Cotes a 7 años, 10 meses y 15 días de prisión por el delito de concierto para delinquir, en relación con las actividades de inteligencia ilegal que dirigió contra opositores, defensoras y defensores de derechos humanos y periodistas, durante su ejercicio como director de esta entidad entre el 2002 y el 2006.

 

“Entonces el DAS actuó por fuera de la ley y como aparato organizado de poder, donde una pluralidad de personas desplegaron acciones ilícitas con pleno conocimiento de sus directivos, pues a pesar de no existir rastro escrito de las órdenes impartidas por quien dirigía la entidad, sí tenía control de ellas y por ende dominio de la situación”. Sentencia P. 24

 

La sala también decidió la compulsa de copias a la Cámara de Representantes para que investigue al expresidente y Senador Álvaro Uribe Vélez, quien como jefe de Estado era la máxima autoridad del organismo de inteligencia durante la asociación criminal que se desarrolló desde dicho organismo.

 

La condena contra Noguera ratifica la existencia de un plan sistemático y generalizado que se fraguó, no sólo desde el llamado G3, grupo que coordinaba la persecución contra opositores del gobierno Uribe, sino que involucró a toda la institución:

 

“Bajo la dirección de JORGE NOGUERA COTES, el DAS desarrolló numerosas operaciones de inteligencia ilegales y se aseguró que las distintas dependencias del organismo cumplieran con los requerimientos del G-3, en la medida que tenían unos objetivos comunes, bien fuera de manera tácita o expresa, concluyéndose la existencia del aparato organizado de poder”. Sentencia P.24

 

Por otra parte, y a pesar de lo anterior, la Sala desestimó la solicitud de las víctimas de declarar la persecución del DAS como un crimen de lesa humanidad, argumentando que esta declaratoria debió haberse solicitado por la Fiscalía del caso que en su momento no lo hizo.

 

Más de 20 funcionarios de esta entidad, incluyendo la también exdirectora María del Pilar Hurtado y el secretario general de la presidencia Bernardo Moreno, han sido condenados por la persecución desatada por el DAS.

 

Reynaldo Villalba Vargas, integrante del Colectivo de Abogados “José Alvear Restrepo, Cajar” organización defensora de derechos humanos objetivo de la agresiva persecución desde el extinto DAS, y quien también obra como abogado de las víctimas del Cajar y otra organizaciones y personas víctimas, destacó que la pena impuesta a Noguera resulta desproporcional por porque es inferior a las proferidas contra sus subalternos lo que no guarda coherencia jurídica ya que el director de una empresa criminal debe responder con mayor pena que sus subalternos.

 

El abogado recordó que: “La persecución del DAS no se limitó a la interceptación y monitoreo de comunicaciones sino que incluyó amenazas, atentados, tortura psicológica, seguimientos, campañas de desprestigio, saboteo de la cooperación internacional, ataques a la justicia nacional e internacional e incluso homicidios como el del profesor Alfredo Correa de Andreis, por el cual el mismo Noguera purga una condena de 25 años de prisión”. También que las persecuciones no se dirigieron solo a los “blancos” señalados como enemigos, sino a su círculo familiar, incluyendo niñas y niños.

 

En relación con la compulsa de copias para investigar al expresidente Uribe, el abogado señaló que “ya existe otra decisión similar sin que la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes haya avanzado un ápice en la misma lo que prueba que esta instancia es un mecanismo de impunidad”.

 

La verdad completa, la justicia hasta los máximos responsables en el caso DAS, la eliminación de todo tipo de fuero que favorezca la impunidad, así como un cambio en las doctrinas y prácticas que consideran a opositores y defensores de derechos humanos como parte de un enemigo interno que hay que atacar, son las garantías de que estos hechos jamás se repitan.