El movimiento social y sindical del Valle del Cauca amenazados por' autodefensas gaitanistas'

Las organizaciones sociales, sindicales y derechos humanos abajo firmantes denunciamos ante la comunidad nacional e internacional, las nuevas amenazas de las que ha sido objeto el movimiento social y organizaciones sociales en la región; las que se han venido presentando de manera reiterada, señalando y estigmatizando la labor de los defensores de los Derechos Humanos, de las organizaciones sindicales y en general del movimiento social; estas últimas amenazas han sido proferidas por grupos paramilitares que se hacen llamar movimiento gaitanista de Colombia y que mantienen presencia en la zona del Valle del Cauca y Cauca, amenazas que se han denunciado ante las autoridades competentes, sin que hasta el momento se hallen los responsables de dichas amenazas. 

HECHOS: 

El día 11 de abril del año en curso se encontraron en las sedes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), el Comité de Solidaridad con los Presos Políticos (CSPP) y de la Asociación Nomadesc unos sobres de manila en cuyo interior venían panfletos amenazantes remitidos por el grupo paramilitar Autodefensas Gaitanistas de Colombia. 

Los sobres fueron dejados al parecer por debajo de las puertas de las sedes de las organizaciones mencionadas y estaban dirigidos a: Martha Giraldo secretaria técnica del Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado Capitulo-Valle; a José Milciades Sánchez, de SINTRAUNICOL; Walter Agredo, del Comité de Solidaridad con Presos Políticos, Wilson Sáenz, de la Central Unitaria de Trabajadores Valle. 

En las amenazas proferidas por el grupo paramilitar, se hace mención a las siguientes personas: Walter Agredo, Rodrigo Vargas, Hernán Arciniegas, Wilson Sáenz, Julián Lozano, José Milciades Sánchez, Martha Giraldo, Ariel Díaz, Edison Méndez, Carlos Murcia, Ismael Hurtado, Henry Domínguez, Jorge Iván Vélez, Albert Quintero y Antonio Gutiérrez, de igual forma se hace referencia al Congreso de los Pueblos. 

En el mensaje amenazante se expresa textualmente lo siguiente:

“REITERAMOS NUESTRA POSICIÓN A NIVEL NACIONAL, DEPARTAMENTAL Y MUNICIPAL YA VENIMOS EXTERMINANDO A TODAS ESAS RATAS GONORREAS HIJUEPUTAS IZQUIERDISTAS, ACTIVISTAS, DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS Y DEL PROCESO DE PAZ, LÍDERES INDÍGENAS, MILITANTES DEL CONGRESO DE LOS PUEBLOS, COLABORADORES DE LA GUERRILLA, SINDICALISTAS, COLABORADORES DE LA GUERRILLA, YA SABEMOS CÓMO ES QUE SE CAMUFLAN.
DECLARAMOS OBJETIVO MILITAR A TODOS LOS QUE SE DISFRAZAN DE DEFENSORES DE LOS TRABAJADORES AGRUPADOS EN DIFERENTES ORGANIZACIONES SINDICALES.

WALTER AGREDO, RODRIGO VARGAS, HERNÁN ARCINIEGAS, WILSON SÁENZ, JULIÁN LOZANO, JOSÉ MILCIADES SÁNCHEZ, MARTHA GIRALDO, ARIEL DÍAZ, EDINSON MÉNDEZ, CARLOS MURCIA, ISMAEL HURTADO, HENRY DOMÍNGUEZ, JORGE IVÁN VÉLEZ, ALBERT QUINTERO Y ANTONIO GUTIÉRREZ, ENTRE OTRAS.

TAMBIÉN SE LE RECOMIENDA A LA COMUNIDAD MANTENERSE LEJOS DE ESTAS PERSONAS, YA QUE AQUEL QUE LAS ACOMPAÑE TAMBIÉN LLEVAR PLOMO.

TENDRÁN QUE PAGAR LA CONSECUENCIA DE SUS ACTOS Y LOS ENCONTRAREMOS EN CUALQUIER LUGAR DONDE QUIERAN ESCONDERSE.

PRONTO SE DARÁN CUANTA QUE NUESTRA PALABRA NO ES UN JUEGO POR UNA COLOMBIA MADRE PATRIA PARA TODOS AGC PRESENTE!!

Señalamos que esta nueva amenaza se constituye en un ataque al movimiento social, sindical y a los defensores de derechos humanos de la región, que le apuestan a la paz con justicia social, trabajan por los derechos laborales, políticos y por los derechos de las víctimas en el Valle del Cauca.

Este grupo paramilitar señala que esta nueva acción obedece a una estrategia Nacional, de amedrantar a través de la amenazas, pero también de asesinar a los líderes del movimiento social en Colombia, de generar acciones intimidatorias en diferentes regiones del país, recordemos que en lo que va corrido del año 2016, según el programa SOMOS DEFENSORES, señala que se han registrado 113 agresiones contra defensores de derechos humanos, a nivel Nacional, de los cuales 81 han sido amenazas y 19 han sido asesinatos.

De estos asesinatos señalamos que en la región del suroccidente se han presentado seis agresiones, los cuales le costaron la vida a: Maricela Tombe, William Alexander Oimé Alarcón, james Balanta, Víctor Andrés Flórez, Johan Alexis Vargas, Adrián Quintero, Samuel Caicedo Portocarrero.

ANTECEDENTES:

Las organizaciones sociales y de derechos humanos en el valle del cauca en los años 90s advirtieron del avance del paramilitarismo en la región, en el año 2005 cuando supuestamente se desmovilizan los bloques Calima y Pacífico de las AUC, estas mismas organizaciones advirtieron que tal desmovilización no era real y que estos aun hacían presencia en varias comunidades, las cuales Vivian amedrantadas y temerosas por esta presencia.

El paramilitarismo en la región, al igual que en todo el país, ha tenido como estrategia hacerse llamar de diferentes maneras, águilas negras, rastrojos, la empresa, autodefensas unidas del valle, machos, urabeños, nuevos urabeños etc, La reestructuración o reingeniería del paramilitarismo, les ha permitido copar distintos sectores de las grandes ciudades del país; el Valle del Cauca no ha sido ajeno a esta situación pues se vienen disputando el control del microtráfico de las drogas en los barrios, las extorsiones en las plazas de mercado, múltiples formas de actividades ilícitas, es muy preocupante esta práctica que ha sido reiterativa durante décadas, como una forma de desestabilizar los procesos organizativos romper el tejido social y menoscabar fortalecimiento del movimiento social.

EXIGIMOS

Al Estado Colombiano, en cabeza del presidente de la República, JUAN MANUEL SANTOS CALDERON:

-Se desarrollen todas las acciones tendientes a proteger la vida de las personas amenazadas y dar trámite ante las instancias necesario para que se realicen las investigaciones pertinentes y concretas sobre proveniencia de estas amenazas.
-Que el Estado Colombiano reconozca la existencia y continuidad del paramilitarismo en nuestro país, de igual forma que lo enfrente de manera contundente con mecanismos que lleven al desmonte real de sus estructuras y de sus financiadores.
-El respeto por el derecho a la vida y las garantías para el ejercicio de la defensa de los derechos humanos; que a los Defensores de Derechos Humanos amenazadas se les respeten sus derechos fundamentales tal como reza en la Constitución Política de Colombia.

-Establecer las garantías para el ejercicio real de la participación política, al igual que la defensa de los Derechos Humanos en el marco de los diálogos adelantados por el Estado colombiano con las insurgencia colombianas para la construcción de una paz duradera.

A LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

Solicitamos mantener un escenario de interlocución con el Estado colombiano, en el cual se le haga seguimiento a la situación de riesgo en que se encuentra el movimiento social colombiano, ante las amenazas de los diferentes grupos paramilitares que existen en el país.
De igual forma a que le exijan al Estado Colombiano que muestre voluntad política para desmontar el paramilitarismo en Colombia como un requisito para una paz duradera.

 

 

Valle del Cauca