Familiares de víctimas de la Masacre del Páramo de La Sarna (Boyacá) siguen exigiendo justicia 15 años después

Como cada año, los familiares y amigos de las 15 víctimas de la masacre de La Sarna salieron en peregrinación hasta el lugar donde el 1 de diciembre de 2001, paramilitares de las Autodefensas Campesinas del Casanare detuvieron el bus que viajaba de Sogamoso a Labranzagrande y asesinaron a 15 de sus 18 ocupantes, todos ellos civiles. Pese a la lluvia y el gélido Páramo, unas 250 personas salieron de Sogamoso para participar en la novena peregrinación en memoria y homenaje de los 12 hombres y tres mujeres asesinados en la conocida como Masacre del Páramo de La Sarna.

 

“El grupo de familiares de víctimas de crímenes de Boyacá VIDA MEMORIA Y DIGNIDAD, actuando como Capítulo Boyacá del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado y apoyados por algunas organizaciones, seguimos dando a conocer los procesos de lucha contra la impunidad en escenarios de encuentro que insistan en la idea de avanzar en materia de verdad, justicia, reparación integral y garantías de NO repetición de las diferentes violaciones a los Derechos Humanos cometidas por el Estado”, se podía leer en la convocatoria.

 

Siete buses y varios vehículos particulares se encargaron de trasladar a los asistentes hasta el punto conocido como La Cabaña, de dónde luego salieron en peregrinación hasta el lugar de los hechos, a 40 minutos desde Sogamoso, en la vía que conduce hacia Yopal. Desde hace varios años, allí reposan 15 cruces, 15 ringletes y 15 piedras, acompañados de una placa conmemorativa de los hechos y una valla, que dan cuenta de cómo el grupo de paramilitares hizo bajar a los 18 pasajeros del bus y acostarse boca abajo para luego ejecutar a quince de ellos, principalmente con disparos en la cabeza. Tan sólo sobrevivieron dos menores de edad y una mujer de la tercera edad.

 

De acuerdo con la sentencia de agosto de 2015, que condena a 40 años de cárcel a Luis Afrodis Sandoval, miembro de las Autodefensas Campesinas del Casanare y acusado de colaborar en los hechos, el juez 56 de Bogotá obliga además a investigar la responsabilidad de las Fuerzas Militares en los hechos, tras la confesión de otros miembros de las autodefensas, que aseguran que llevaron a cabo la masacre con su apoyo y connivencia.

 

“Convencidos y seguros de que somos legítimamente quienes debemos trabajar para no permitir que se invisibilicen las diferentes violaciones a los Derechos Humanos que han ocurrido y ocurren en Boyacá, seguiremos haciendo memoria para que nuestros muertos no queden en el olvido; sin dar paso a la impunidad para que no nos arrebate todas las esperanzas de poder alcanzar la verdad; y con el anhelo de obtener justicia garantizando que estos hechos no se repitan”, manifestó Luz Briceida, secretaria técnica del capítulo Boyacá del Movice y miembro del grupo de familiares de víctimas de crímenes de Estado de Boyacá – Vida, Memoria y Dignidad.

 

Una vez en el punto, los asistentes asistieron a una ceremonia religiosa y un acto de memoria, en el que varios de los familiares fueron interviniendo uno a uno, presentando quién era su ser querido, sus sueños, sus esperanzas, su trabajo, sus pasiones. Recopiladas en un CD, las familias recogieron también la canción favorita de cada una de las víctimas y las hicieron sonar a modo de hilo musical durante toda la ceremonia.

 

“Hemos conmemorado con éxito la IX Peregrinación al Páramo de la Sarna, ejercicio que año tras año nos motiva a seguir luchando por mantener en nuestra mente y en nuestros corazones a todos nuestros muertos, contribuyendo al trabajo por una sociedad justa sostenible y en paz. Nuestra tarea es multiplicar nuestros actos de memoria y lograr que estos lugares de barbarie se conviertan en lugares de memoria, lugares de esperanza”, concluyó Luz Briceida.

 

 

Las víctimas:

1. Luís Ángel Gil Orduz, de 30 años de edad, ingeniero.

2. Tania Leonor Correa Pidiache, de 21 años de edad, estudiante de Medicina de la Fundación Universitaria de Boyacá.

3. Mercedes Rivera, de 22 años de edad, trabajadora de la Administración Municipal de Paya.

4. Luis Arturo Cárdenas, de 29 años de edad, director de la Umata de Paya.

5. Isidro Alba Guío, de 54 años de edad, docente y sindicalista, director de Núcleo en Aguazul

6. Jonh Fredy Poveda Bayona, de 17 años de edad, universitario.

7. Luís Miguel Melo Espitia, de 17 años de edad, ayudante del bus.

8. Abel Cudris Rodríguez, 52 años de edad, comerciante, padre de familia, residente en Soata.

9. Gonzalo Rincón Barrera, de 30 años de edad, ingeniero sanitario residente en Sogamoso.

10. Luís Alejandro Pérez Fernández, de 22 años de edad, estudiante de la UPTC.

11. José Antonio Mongui Pérez, de 52 años de edad, comerciante residente en Sogamoso.

12. Jairo Isidoro Peña, de 48 años de edad, desempeñó varios cargos públicos, esposo de doña Herminda, tenían un almacén de víveres en Labranzagrande.

13. José Bertulfo Noa Rosas, agricultor de 50 años de edad.

14. Herminda Blanco de Peña, de 44 años de edad, profesora y esposa de don Jairo.

15. Hernando Gómez Garavito, de 32 años de edad, conductor del bus.

 

 

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