Revista en Movida

Declaración de los familiares de las víctimas de la masacre del 28 de febrero de 1999

Año tras año, nuestros recuerdos y nuestra voz son los que nos han mantenido constantes en la resistencia al silencio y a la impunidad. Once años ha pasado como testigos de nuestro dolor, de nuestros temores, de nuestras vacilaciones y hoy estamos acá para dar muestra de nuestra resistencia al olvido.

Somos los familiares de ISRAEL ARIZA OCHOA, JESÚS DANIEL GIL, JOSÉ DARÍO SÁNCHEZ, LEONARDO GUZMÁN MARTÍNEZ, DELIO MEJÍA, ORLANDO FORERO TARAZONA, PAMENIO JOSÉ TERRAZA, WILLIAM ROJAS ZULETA, que fueron asesinados, EDGAR ALFONSO SIERRA y LUIS MIGUEL CIFUENTES, quienes fueron desaparecidos forzadamente y PEDRO VICENTE PALACIO quien fue uno de los sobrevivientes de este crimen que lesionó no solo a nuestras familias sino a la población civil de toda Barrancabermeja.
Durante este tiempo hemos tenido que soportar la negligencia y la desidia de las autoridades competentes en la investigación penal, los señalamientos mentirosos y también la indiferencia de muchas personas que todavía piensan que el conflicto nunca los tocará. Pero estamos acá no solo por el dolor que nos une sino por la idea de que solo unidos podemos seguir resistiendo a todo lo que venga y luchando contra la impunidad.

Nos dicen ahora, que llegó el momento de perdonar y reconciliarnos, pero nos preguntamos cómo vamos a perdonar cuando el mismo que nos llama al perdón es el que llama a la guerra, el que mata civiles para mostrar resultados en esa guerra en la que no queremos participar y que tenemos derecho a no participar.
Como podemos perdonar si el que nos llama a hacerlo es el mismo que financia la corrupción y la negligencia de los que deben garantizar nuestros derechos a la verdad, la justicia, la reparación integral y la no repetición.
Como podemos perdonar y con quien nos vamos a reconciliar si los responsables y sus determinadores entre los que se encuentran agentes del Estado Colombiano, algunos ni siquiera han reconocido su responsabilidad, otros tratan de justificar los hechos, otros con el ánimo de reducir las penas se han vinculado a la ley de justicia y paz para que a cambio de contar lo que a ellos les parece, se les pague con impunidad vestida de penas de 5 a 8 años. Y a los familiares de las víctimas nos quieren engañar con que eso es justicia.
Es por esto que hoy queremos decir a los que nos piden que perdonemos y nos reconciliemos que los invitamos a que nos apoyen en nuestra justa reclamación de justicia, verdad, reparación integral y garantías de no repetición.

Ni Perdón, ni olvido, castigo a los asesinos!

Sábado 28 de febrero de 2010
ASORVIMM