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LAS VÍCTIMAS DE CRÍMENES DE ESTADO EXIGIMOS QUE LA VERDAD SEA UN BIEN PÚBLICO

[…]el derecho a la verdad tiene un carácter colectivo, que conlleva el derecho de la sociedad a “tener acceso a información esencial para el desarrollo de los sistemas democráticos”, y un carácter particular, como derecho de los familiares de las víctimas a conocer lo sucedido con su ser querido, lo que permite una forma de reparación. Este es un derecho que tiene la sociedad y que surge como principio emergente del derecho internacional bajo la interpretación dinámica de los tratados de derechos humanos…

Corte IDH, Caso Bámaca Velásquez, párr. 197.

En días pasados el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado -Movice conoció, a través de los medios de comunicación, que el expresidente Álvaro Uribe Vélez se reuniría en forma privada con el padre Francisco de Roux, presidente de la Comisión para el Esclarecimiento de la Verdad -CEV el día lunes 16 de agosto. El día 15 de agosto, en horas de la noche, se conoció un comunicado de la CEV en el cual se informa que a dicho encuentro —el cual se realizará en la casa del exmandatario— Francisco de Roux asiste en su condición de presidente de la Comisión de la Verdad y en la reunión estarán, además, los comisionados Lucía González y Leyner Palacios. Al respecto señalamos lo siguiente: 

1. El Movice está conformado por cientos de víctimas de crímenes de Estado que por años hemos exigido a los victimarios comprometerse con la verdad, aceptar su responsabilidad en los crímenes y decir la verdad. En tal sentido, hemos denunciado la estrategia de justificación y negacionismo que se ha promovido desde la presidencia de la república y su partido de gobierno. La verdad es un bien público y exige que desde el Estado no se favorezca a quienes históricamente han tenido el poder y lo han utilizado para agredir y pisotear la dignidad de las víctimas. 

2. La CEV, como parte del SIVJRNR, se fundamenta en el principio de la centralidad de las víctimas, el cual parte de reconocer que son éstas quienes han sido históricamente silenciadas, no escuchadas y se encuentran en condición de asimetría con los discursos negacionistas del poder, el Estado y los victimarios, quienes han contado con acceso a medios de comunicación y los aparatos del Estado para divulgar por décadas sus versiones sobre lo ocurrido. 

3. El señor Uribe Vélez ha sido un abierto opositor del proceso de paz y ha promovido el no cumplimiento de lo acordado alegando su supuesta ilegitimidad. Además, ha desconocido los derechos de las víctimas y la legitimidad de la CEV, la cual mantiene al no comparecer formalmente a dicha instancia sino exigir un encuentro privado en su propia vivienda. Es claro que su propósito no es aportar a la verdad sino insistir en su discurso de legitimación de la política de seguridad democrática, las Convivir y el uso de la violencia del Estado, la negación de los nexos con grupos paramilitares y su idea de la superioridad del Estado de Opinión desconociendo el Estado de Derecho.  

4. La CEV debe ser consciente que dicho encuentro no le aportará esclarecimiento de la verdad al país. El  señor Uribe  impuso las condiciones y metodología  para su realización,  gozo de privilegios especiales, en donde no hubo posibilidades por parte del CEV de  contra preguntar . La transmisión que hizo en sus redes sociales, y  las del centro democrático es una acción propagandística y apología a su figura . Su relato justificatorio  de las graves violaciones a los derechos humanos y practicas de genocidio que se cometieron en los periodos en que fungió como gobernación de Antioquia y presidente de  la republica,  y que se han prolongado hasta hoy. El propósito de este encuentro no es otro que cuestionar la verdad que en 3 años han contado las victimas a la Comisión de la Verdad y afecta profundamente los mandatos de reconocimiento y reparación. Las instancias de justicia transicional no se pueden prestar para la revictimización y legitimación de los actores de poder y de guerra, menos cuando éstos se hacen en espacios privados que cercenan la participación de las víctimas, los medios de comunicación y otros actores fundamentales de la sociedad. Sabemos de la importancia de que todos los actores sean escuchados, pero la verdad tiene que ser pública y de cara a las víctimas y al país y no como estrategia política de los victimarios. 

5. Las víctimas del conflicto, y principalmente las víctimas de crímenes de Estado, no sólo creemos que la verdad es un derecho de la sociedad y por tanto un bien público, por lo que creemos que este espacio debió darse en condiciones de amplia publicidad y participación, también creemos que las verdades que deben dar los actores de poder, entre ellos el expresidente y exsenador Uribe Vélez debe incluir, al menos, su reconocimiento de responsabilidad en las ejecuciones extrajudiciales, la conformación del paramilitarismo en Antioquia y en el país, la parapolítica y la inteligencia ilegal del DAS. Sin atender a estos temas, sin decirle al país y a la Comisión de la Verdad cuál ha sido su participación y responsabilidad en estos fenómenos de violencia sistemáticos y probados judicialmente, no estamos ante un encuentro por la verdad, sino ante una vil utilización de la Comisión de la Verdad para legitimar su discurso de violencia y estigmatización que ha proferido por años con graves impactos para la esperanzas de paz y garantía de derechos de las víctimas de estas prácticas genocidas históricas y continuadas que se han y siguen perpetrando en Colombia.

Somos semilla

Somos memoria

Somos el sol que renace ante la impunidad