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OPINIÓN: Nuestra lucha es pacífica, pero no pasiva

Alfonso Castillo

Vocero nacional del Movice

Defensor de los Derechos Humanos.

Hoy el pueblo colombiano completa 28 días de movilizaciones, indignación y resistencia en las calles, se trata de una explosión de rechazo a las políticas neoliberales y criminales impuestas por el gobierno mafioso de Iván Duque, qué ha pretendido trasladar la crisis económica que las élites gobernantes generaron Durante los últimos años y agudiza durante la época de la pandemia mayores sacrificios del pueblo trabajador que cada vez asiste a mayor desempleo y una precarización de las políticas sociales. 

En estas jornadas la juventud ha jugado un papel protagónico en tanto que no se deja intimidar del terror, la violencia y la muerte impuesta por las fuerzas policiales en el país, las cuales han demostrado, que la política del enemigo interno, y la criminalización y el derecho constitucional a la protesta, siguen en la primera línea de su actitud militarista y enemiga de la paz.

Cómo como lo han dicho distintas organizaciones internacionales de derechos humanos y el sistema de Naciones Unidas e incluso la OEA, son evidentes el abuso de autoridad los excesos en el control de las protestas y el uso de armas letales prohibidas por la propia Constitución y las normas en nuestro país para contener la persistencia de las manifestaciones al día de hoy han sido asesinadas más de 50 personas, la mayoría de ellos jóvenes por parte del aparato criminal antidisturbios ESMAD.

El principal logro de estas movilizaciones es haber el tumbado el proyecto de reforma tributaria y la renuncia del ministro de hacienda Alberto Carrasquilla una de las fichas más importantes del partido de gobierno Centro Democrático, así mismo, el retiro del proyecto de ley 010 de reforma a la salud y revisión del sistema contributivo que brinda grandes beneficios a la EPS que no reinvierten en la prestación del derecho a la salud de buena calidad, la renuncia de la canciller y el comisionado de paz, duros pronunciamientos de la comunidad internacional señalando los abusos y excesos de la fuerza publica como graves violaciones a los derechos humanos.

Pero quizás logro más consistente es lograr vencer el miedo a enfrentar la fuerza pública, hoy persisten las movilizaciones en muchas ciudades del país y son miles y miles de personas que en las calles exigen el retiro del también proyecto de ley que reforma a la salud, el proyecto de ley de reforma del sistema de pensiones y el proyecto de reforma laboral que tienen pendiente del gobierno liberal de Iván Duque.

Hoy tenemos la certeza que el logro más contundentes haber provocado el miedo de las élites gobernantes corruptas y mafiosas, cuentan con recurso distinto que el uso de la violencia contra el pueblo indignado, se han valido de los medios de comunicación para intentar desvirtuar el movimiento, descalificaron en un primer momento la validez y justificación del paro, hola lanzaron la ofensiva dé los vándalos que provenían desde los cuarteles, posteriormente divulgaron a través de los grandes medios de comunicación una nueva campaña de desprestigio por el desabastecimiento alimentario de las grandes ciudades, ahora han emprendido una campaña contra los bloqueos, barco es bueno señalar que los gobiernos escucha en el pueblo si éste no desarrolla acciones contundentes para posicionar sus peticiones, y más aún, si se logra establecer un ejercicio de “negociación”, más adelante tendremos que repetir las movilizaciones para que el gobierno cumpla lo acordado.

No obstante, esta historia repetitiva vale la pena para un eventual proceso de negociación con el gobierno de Iván Duque tener en cuenta algunos elementos, que, por supuesto están sujetos a modificaciones y ajustes, que no tienen propósito distinto qué animal desde lo local – territorial y sectorial a construir pliegos de exigencias que deben negociarse con las administraciones locales, municipales y departamentales.

A estas alturas, completando el día 28 de movilizaciones y resistencia popular en Colombia, es bueno plantearnos que aunque bien es cierto, lo que más se desearía sería el retiro del gobierno del presidente Iván Duque, este escenario podría colocar en una situación mucho más compleja y una situación indeseable para el movimiento popular en este sentido las movilizaciones tienen que apuntar a construir agendas que obliguen al gobierno Colombiano al cambio de rumbo en la política social y económica, a través de una serie de reivindicaciones perfectamente posibles en el escenario actual del país entre esas reivindicaciones se plantean las siguientes.

  • Establecimiento de la renta básica para personas que no se encuentran vinculadas al sistema laboral formal.
  • Reforma urgente de la Policía Nacional convirtiéndola en un cuerpo de carácter civil. Cambio de enfoque de formación en las escuelas de Policia y FFMM. El desmoste del ESMAD, judicialización de los responsables de los crímenes en el marco de las movilizaciones
  • Matrícula 0 durante 4 semestres para estudiantes de universidades públicas de los estratos 1, 2 y 3. Y lograr la permanencia por 10 años de la misma, para el estrato 1 como parte de la política pública de fomento a la educación superior.
  • Supresión de todos los privilegios que se presentan a través de primas y exenciones para los altos funcionarios del estado y congresistas.
  • Supresión del IVA para todos los productos de la canasta familiar, y fortalecimiento de los subsidios al consumo y los servicios públicos de acueducto, energía, basuras, telefonía e internet para los estratos 1 y 2.
  • Congelamiento en las tarifas de los combustibles durante 5 años.
  • Implementación inmediata de un sistema general de sustentación de precios para los productos agrícolas que se cultivan en los campos colombianos.
  • Prohibición total de entrega de cualquier tipo de subsidios económicos a los grupos económicos más grandes del país, así como al sistema financiero y revisión el sistema de cobros por los servicios prestados por los operadores financieros y bancarios.
  • Garantizar la mesada 14 para los pensionados colombianos.
  • Creación de un programa especial de empleo juvenil garantizando la contratación a término indefinido y a un salario digno.
  • Pago directo del estado, de las deudas las EPS con los hospitales públicos.

Como cómo se decía al comenzar el artículo de opinión, las movilizaciones de la dignidad que está realizando el pueblo colombiano, ocupan un sitial importante en la historia política y social del país, como pocas veces en la historia el pueblo colombiano ha sido capaz de sostener una lucha, valiéndose de las armas de la razón política, en las que el arte y la cultura, la movilización alegre de los jóvenes, han llamado la atención del mundo entero sobre una realidad, reiterando que Colombia no vive en medio de una democracia, sino bajo un gobierno mafio-fascista, qué favorece los intereses de los grandes grupos económicos y aplica estrategias de guerra urbana cuando el pueblo sale a movilizarse a exigir un cambio de rumbo para el país y un mejor y mayor compromiso de las autoridades y gobiernos en la construcción de la paz duradera y estable, superación de la desigualdad, y poner fin a la guerra, la impunidad y la corrupción que hunden al país en una situación de la el pueblo colombiano se hartó.