Defensa de tierras y territoriosUncategorized

Porque esta tierra es nuestra, El territorio lo construimos los pueblos.

“Ratificamos la necesidad de realizar el Congreso Nacional de Tierras, territorios y soberanías como un momento importante en el escenario de confluencia de los movimientos sociales y políticos populares en Colombia. Este escenario debe ser amplio y unitario, con la posibilidad de permitir la deliberación de las comunidades en término de sus problemáticas frente a la tierra, el territorio y la soberanía de los pueblos.”.


Santiago de Cali, agosto de 2011

Hacia la construcción del Congreso de los Pueblos del Suroccidente Colombiano

Los días 8 y 9 de julio de 2011, nos encontramos en la ciudad de Popayán – Cauca, delegados y delegadas de procesos sociales y fuerzas políticas, urbanas y rurales, provenientes de las regiones colombianas del Valle del Cauca, Huila, Nariño y Cauca, con la necesidad de construir nuestro congreso regional, tal como lo mandató el Congreso de los Pueblos el pasado octubre de 2010.

Desde la lectura de nuestra realidad, vemos como el despojo de las tierras, de los territorios, de nuestros bienes como el agua, los minerales, los bosques, etc., de nuestros barrios y ciudades, es propio del proceso de acumulación capital a nivel mundial. Es así como se ratificó la necesidad de realizar el Congreso Nacional de Tierras, Territorios y Soberanías, como un momento importante en el escenario de confluencia de los movimientos sociales y políticos populares en Colombia.

Como congreso regional, venimos aunando esfuerzos para la construcción de propuestas desde el suroccidente que nos permita una participación conjunta en dicho congreso a realizarse en la ciudad de Cali el próximo 30 de septiembre a 4 de octubre de 2011.

Tal como quedamos en nuestro último encuentro, tendremos el privilegio de recibirlos en nuestro territorio, la ciudad de Cali, el próximo 20 y 21 de agosto de 2011, con el objetivo de continuarconstruyendo nuestro congreso regional y plantear apuestas en común para el congreso.

Atentamente,

Minga Valle