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Movice: La idea de la memoria histórica

Por: Alfonso Castillo, vocero del Movice.

Desde su creación a mediados de la primera década del siglo XXI el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, colocó la lucha por el derecho a la verdad y el derecho a la memoria de las víctimas del conflicto, en el centro de la actividad político, y junto con las otras estrategias de lucha contra la impunidad, constituirían un importante instrumento para que centenares y miles de víctimas de distintos hechos victimizantes, pudieran encontrar la satisfacción y el resarcimiento del daño causado por él conflicto armado colombiano.

El Movice surge en medio de circunstancias políticas complejas para la historia del país, en pleno desarrollo de un gobierno al servicio de la guerra y del paramilitarismo, Colombia entendió que era posible, desde las políticas gubernamentales, profundizar la guerra y más aún hacer que quienes la habían promovido se asegurarán la impunidad perpetua de los crímenes y beneficios obtenidos de tal guerra contra el pueblo colombiano.

La potencia entonces del Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado, no es distinto que haber tenido la habilidad de formular una propuesta política que sirviera de esperanza para millones de víctimas en Colombia, así como, de un amplio espectro de organizaciones sociales políticas y de derechos humanos, que comprendieron qué el conflicto era mucho más que una tragedia humanitaria, de esta manera lo que logra consolidarse es un instrumento político con las estrategias de lucha contra la impunidad y la sumatoria de múltiples acumulados organizativos, políticos, sociales, culturales y humanos, que traían cada una de las víctimas  que llegaron a la propuesta.

De esta manera, la lucha por el derecho a la memoria es la suma potenciada de múltiples esfuerzos, especialmente el desarrollado por las organizaciones y plataformas de derechos humanos a través del Colombia Nunca Más, de  esas organizaciones y experiencias es bueno revindicar la galería de la memoria de ASFADDES y de otras organizaciones que como en Antioquia, habían empezado a consolidar importantes instrumentos de memoria en la calle,  organizaciones que habían impulsado la elaboración de galerías de la memoria que destacaban a los hombres y mujeres, a las organizaciones, y a los procesos comunitarios que habían sido víctimas de la guerra que las élites habían declarado contra ellos, con el único interés de someter la voluntad de las organizaciones y las comunidades, a los intereses de los grupos económicos,  de las transnacionales y el afán de apropiarse rápida e ilegalmente de la tierra y el territorio que habitaban las víctimas.

El Movice, apropia esta experiencia y la convierte en un instrumento multidimensional a través del cual se dota a las víctimas y a sus organizaciones de una poderosa herramienta para enfrentar el miedo y poder apagar largos años de silencio, de hechos y tragedias ocurridas a sus familiares e integrantes de las organizaciones.

Y es de esta manera que tenemos una importante acumulado con las galerías de la memoria, que además tienen la virtud de ser un ejercicio terapéutico, en tanto que cada familiar al traer la foto o el recordatorio de su víctima , encuentra las condiciones y las posibilidades para hablar de su familiar, de lo que era en vida, de sus sueños y de sus frustraciones, y a partir de ese momento el movimiento, empieza a desarrollar con ese vínculo, un ejercicio de formación, que permitió a ese familiar, avanzar en el proceso de empoderamiento, para que aprenda a hablar así como, a entender las circunstancias y contextos en las cuales ocurrieron los hechos de victimización de su familiar. Así entonces, la galería también se constituye en un escenario de lucha política, porque a través de la galería, saliendo sistemáticamente a los parques y a las calles, parándose en la esquina, el familiar y las otras víctimas, sienten que es necesario denunciar qué es necesario reclamar justicia, qué es un derecho exigir la verdad, que es importante derrotar la impunidad.

Las galerías de la memoria entonces son esa herramienta qué sirve para enfrentar el miedo, que se constituye en un elemento terapéutico para sanar y para empoderar a las víctimas, es un escenario de denuncia política, pero además es un espacio de encuentro, porque cada galería necesita preparar la logística, preparar lo que se va a presentar, acompañarlas con actividades artísticas, culturales, con la distribución de volantes y recordatorios, y así, cada vez se va convirtiendo en una institucionalidad, surgida desde las víctimas, de esta manera podemos afirmar que también la galería, es una herramienta organizativa, qué fortalece a las víctimas, les da aire, para seguir la lucha por la justicia, por la verdad, por la memoria, contra la impunidad.

La experiencia las galerías de la memoria consolidada por el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado, ha permitido que se desarrollen dinámicas de este tipo en Bogotá y en otros ciudades donde hay presencia organizativa y política y hoy permite hablar con toda la autoridad qué se requiere para manifestar las preocupaciones en torno a lo que son los proyectos de memoria impulsados bajo el gobierno de Iván Duque, a través de los cuales se pretende sepultar la verdad y tergiversar la historia del país fabricando una verdad y una historia que conviene a quienes hoy gobiernan el país, pretendiendo ocultar cómo ellos y ellas, no solamente orquestaron la guerra, sino que se beneficiaron de ella.

De esta manera el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes cometidos por agentes Estatales, seguirá su lucha para construir con y desde las víctimas, un meta – relato histórico que dé cuenta de las atrocidades sufridas, pero al mismo tiempo construya las historias desde la perspectiva de las víctimas, reivindicando sus luchas, sus sueños y acciones y en todo caso dando el sitial que corresponde, en la historia de la lucha popular de nuestro país.

Así, el Movice sigue denunciando como el gobierno de Iván Duque su partido el centro democrático y algunos voceros de la ultraderecha, intentan falsear la historia, reversar los avances constituidos en el Centro Nacional de Memoria Histórica y crear a partir de la influencia mediática, una visión amañada y ajustada a sus intereses de la historia de la lucha política en Colombia y particularmente del conflicto armado que ha padecido el país.

Frente a ello y para ello, el Movimiento seguirá promoviendo sus galerías de la memoria, convocando a todas las víctimas a empoderarse, a salir a la calle, a hacer la denuncia y a constituirse cada vez con mayor solidez, en el actor político que exigir sus derechos a la verdad, a la justicia, a la no repetición, a la memoria.