ActualidadDefensa de tierras y territorios

Por la permanencia en el territorio: conmemoramos la vida de Rogelio Martínez

Aproximadamente a las seis de la tarde del día 18 mayo de 2010, luego de ser bajado de la moto en que se desplazaba en el camino hacia su residencia en la Finca «El Alemania», fue asesinado por un grupo de hombres encapuchados que vestían de negro, el líder campesino y defensor de los derechos humanos, integrante del MOVICE. Capítulo Sucre, Rogelio Antonio Martínez Mercado.


Su tierra: La Finca “La Alemania”

La Finca “La Alemania” es de propiedad comunitaria de 52 familias en los Montes de María. La propiedad fue adjudicada en 1997 por el Incora. Meses después se iniciaron en su interior las operaciones paramilitares, obligando a las familias a desplazarse en 2001. Rogelio Martínez hacía poco menos de dos años había regresado a “La Alemania” y desde ese momento recibió amenazas, hostigamientos y señalamientos por las estructuras paramilitares y los desmovilizados de ser el responsable de los retornos a la propiedad y de ser auxiliador de la guerrilla por su pertenencia al MOVICE.

A raíz del trabajo de denuncia y visibilización de la infiltración paramilitar en el poder político local y regional y del trabajo realizado en pro de los derechos de las víctimas, el capítulo Sucre ha sufrido atentados, asesinatos a personas protegidas, allanamientos ilegales, amenazas directas, amenazas a familiares, montajes judiciales, detenciones, señalamientos e intimidaciones.

El 9 de abril del presente año El Tribunal Superior de Bogotá emitió fallo condenatorio contra Mario de Ávila Díaz, por el homicidio de Rogelio Martínez quien había sido absuelto por el Juzgado Décimo Penal del Circuito Especializado de Bogotá el 30 de noviembre de 2011 en audiencia de juicio oral. Ávila y demás implicados se encuentran hoy en libertad, pese a la orden de captura proferida a partir de dicho fallo, evidenciando la falta de voluntad para el esclarecimiento de su asesinato.

Rogelio Martínez fue un líder destacado y miembro activo del MOVICE, capítulo Sucre; hoy permanece en nuestra memoria su legado, lucha por la verdad, la justicia, la reparación integral y las garantías de no repetición, de la misma manera que su ejemplo y solidaridad en la lucha por la defensa de los territorios en el departamento de Sucre.

Recordamos, conmemoramos y rendimos un homenaje sentido a nuestro compañero Rogelio Martínez. Estamos con su familia y amigos en este trasegar, habitar y vivir en la memoria de nuestros muertos.

Somos semilla, somos memoria, somos el sol que renace ante la impunidad, somos el Movimiento Nacional de Víctimas de Crímenes de Estado.

18 de mayo de 2012

Sin olvido Contagioradio aquí

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Por Comisión de Justicia y Paz

…Desde 1996 se desarrollaron las operaciones paramilitares en Montes de María y Sucre, pero solo fue hasta 2001 cuando lograron controlar el perímetro rural en donde Rogelio, su familia y los copropietarios de la Cooperativa «La Alemania» habitaron la tierra en una propuesta colectiva.

Alias “Rubén”, lugarteniente del jefe paramilitar Rodrigo Mercado Peluffo, “Cadena” del Bloque Héroes de los Montes de María, dio la orden de desalojar porque «el patrón» necesitaba las tierras. La finca «La Alemania» luego del desplazamiento, del despojo fue convertida en desarrollo de la estrategia paramilitar, allí se perpetraron torturas, asesinatos y desapariciones forzadas.

Rogelio en un relato decía que la tierra lo era todo para el amor, luego de recibir la titulación de la propiedad en 1997. Hacia memoria que el amor enfrentaba la ambición. Los «paras» cobraban 5 mil pesos por cabeza de ganado, con un crédito la comunidad logró adquirir 600 reses que finalmente fueron robadas por las mismas estructuras criminales.

Ya desarraigados, las deudas de la cooperativa aumentaron en más de mil millones de pesos hasta que la propiedad entró en embargo y finalmente en remate.
En todo este proceso el INCODER, fijado a una leyes distantes de las condiciones de violaciones sistemáticas de derechos humanos, legitimaban el embargo.

Ese amor que siempre llevó a Rogelio a imaginar posibilidades de dignidad en 2007 motivaron a construir una propuesta por el retorno, junto con sus amores y unas familias decidieron regresar y exigir la restitución de la finca «La Alemania».

Su asesinato en desarrollo de la misma estrategia paramilitar que él denunció no ha sido absolutamente esclarecido. La estructuras criminales continuaron intactas, reflejo de la impunidad y del soporte institucional a una estrategia de control social, político, económico y por supuesto militar.

El 9 de abril de este año un fallo de segunda instancia confirmó la responsabilidad individual de Mario de Ávila Díaz por su homicidio. Junto con Ávila, había al menos 5 personas más que participaron en el crimen, todos, incluso Àvila, se encuentran libres a pesar de las órdenes de captura. No existe ninguna voluntad cierta que se muestre en el proceso penal para esclarecer y determinar las responsabilidades de agentes del Estado,de empresarios y de los ordenadores del crimen.

El entusiasmo con que el gobierno de Santos celebró la condena de Ávila está lejos de satisfacer las demandas de verdad, de de justicia y de reparación. Todo parece ser parte de una costumbre, crear una eficacia simbólica del derecho que sirve en el fondo a la impunidad.

Los victimarios pretendieron acabar con el pensamiento amor de Rogelio, a pesar del dolor de su muerte violenta, su pensamiento amor trasciende, está en su amor, en su familia, en sus amigos, en quienes son parte de esos miles de reclamantes de tierras que afirman su dignidad en un proyecto donde la restitución sea parte de una nueva democracia.

Bogotá, D.C. mayo 18 de 2012