Comunicados

No a la criminalización de la protesta social y estudiantil

Resumen: El ejercicio de garantías constitucionales como la libertad de opinión, de expresión, de movilización y de participación política no pueden ser erigidas como delito por el actual gobierno, el uso de la capucha como mecanismo para preservar la vida y la libertad no puede ser criminalizado, convocamos a los sectores sociales y populares del país y a la opinión pública internacional a cerrar filas en defensa al derecho a la oposición y al disentimiento de las políticas estatales.

NO A LA CRIMINALIZACIÓN DE LA PROTESTA SOCIAL Y ESTUDIANTIL

Desde el pasado nueve de septiembre el  gobierno de Álvaro Uribe Vélez ha iniciado una sistemática campaña de desprestigio del movimiento estudiantil, con el propósito evidente  de deslegitimar las expresiones de oposición que de las políticas estatales se  hacen desde distintos escenarios universitarios, entre ellos las expresiones deliberantes y beligerantes estudiantiles.

Es indiscutible que las ciudadelas  universitarias, especialmente las públicas,  son el reflejo de una sociedad, por eso no es de extrañar que distintas opciones  políticas y militares que por décadas han hecho presencia en el escenario nacional, lo hagan en los campus universitarios, sin que esta situación permita predicar que la educación pública esta infiltrada por la insurgencia, o que temerariamente, como lo hacen los voceros del gobierno, se asimilen las luchas estudiantiles y sus expresiones  de oposición, con las actividades de los movimientos rebeldes alzados en armas en contra del régimen.

Se pretende hoy satanizar la capucha, elemento utilizado históricamente por los estudiantes desde los años setenta para protegerse de las  detenciones arbitrarias, las torturas, las desapariciones forzadas,  las ejecuciones extrajudiciales y demás modalidades de Terrorismo Estatal.

Este gobierno se ha propuesto deslegitimar y descalificar las expresiones de oposición, por eso las señala temerariamente de ser apéndices de la guerrilla, contradiciendo su propio discurso, según el cual en el país no existe conflicto social y armado, y gracias a la seguridad democrática estamos viviendo “el fin del fin” del movimiento insurgente.

Consideramos que el objetivo de los sectores afines al gobierno y el de los medios de comunicación que acríticamente difunden las informaciones encaminadas a deslegitimar la protesta social y estudiantil, es justificar el ardid que organismos de seguridad del estado vienen haciendo en contra de varios dirigentes estudiantiles, valiéndose para ello  guerrilleros conversos.

Esta misma estratagema fue utilizada el año inmediatamente anterior para deslegitimar el amplio movimiento social y popular que se opuso al recorte de las transferencias a los municipios, y el pasado seis de marzo para descalificar la marcha en solidaridad con las víctimas de crímenes de Estado.

Como Colectivo de Derechos Humanos, expresamos nuestro vehemente rechazo a las estigmatizaciones que desde el gobierno se hacen para justificar más agresiones contra los sectores de oposición  y para distraer la opinión publica nacional e internacional frente a problemáticas como la vinculación de los sectores políticos  que respaldaron al actual gobierno con el proyecto paramilitar; la falaz desmovilización de las estructuras paraestatatales y el incremento de las ejecuciones extrajudiciales en distintas regiones del país.

El ejercicio de garantías constitucionales como la libertad de opinión, de expresión, de movilización y de participación política  no pueden ser erigidas como delito por el actual gobierno, el uso de la capucha como mecanismo para preservar la vida y la libertad no puede ser criminalizado, convocamos a los sectores sociales  y populares del país y a la opinión pública internacional a cerrar filas en defensa al derecho a la oposición y al disentimiento de las políticas estatales.

COLECTIVO DE DERECHOS HUMANOS SEMILLAS DE LIBERTAD
Septiembre 24 del 2008